Destino Colombia

Ir a ver a la familia a Colombia y llegar sin poder avisar que ya estás abajo

Hay una categoría de viaje que se prepara peor que ninguna otra, y no es por descuido.

Es el viaje a ver a la familia.

Quien va a Bogotá, a Medellín o a Cartagena a ver a los suyos no siente que esté yendo al extranjero. Va a su tierra, o a la de sus padres, hablando su idioma, a casas que conoce. En la cabeza eso no es un viaje internacional: es volver.

Al teléfono, en cambio, le da exactamente igual.

Una calle de una ciudad extranjera de noche, con lluvia y el asa de una maleta en primer plano
Para el teléfono, cruzar una frontera es cruzar una frontera, aunque del otro lado esté la familia.

Colombia pesa mucho más de lo que parece

Los datos de reservas lo confirman. En el ranking de destinos internacionales más reservados por mexicanos en 2025, Cartagena de Indias, Bogotá y Medellín ocupan tres de los diez primeros lugares.

Fuente: ranking de destinos internacionales 2025 elaborado por Despegar.

Es decir, tres de cada diez destinos del top nacional están en Colombia. Solo Estados Unidos aporta más.

Y el volumen general de salidas es grande y creciente: 6,641,155 residentes en México visitaron el extranjero en septiembre de 2025, un 10.4 por ciento más que el año anterior.

Fuente: INEGI, Encuesta de Viajeros Internacionales.

Por qué el viaje familiar se prepara peor

Hay tres razones concretas y las tres son psicológicas, no logísticas.

La primera es la que ya se mencionó: no se percibe como viaje internacional. Mismo idioma, familia conocida, a veces incluso ciudad natal.

La segunda es que la logística la resuelve alguien de allá. Los recogen en el aeropuerto, se quedan en casa de un familiar, alguien los lleva y los trae. Eso elimina la sensación de tener que prepararse.

La tercera es que en estos viajes casi todo se organiza sobre la marcha y por mensajería. Que si nos vemos en casa de la tía a las cuatro. Que si el primo pasa a recoger a alguien. Que si cambió el lugar de la comida.

Y esa tercera razón es justamente la que convierte la falta de datos en un problema mayor de lo que sería en un viaje turístico.

El momento concreto: la salida del aeropuerto

En un viaje de turismo, aterrizar sin datos es incómodo. En un viaje familiar es otra cosa.

La escena se repite: alguien viene a recogerte, quedaron por mensaje la noche anterior, y al aterrizar no hay forma de escribirle. La salida de un aeropuerto internacional está llena de gente esperando, con letreros y familias enteras, y encontrar a una persona concreta entre cien puede llevar mucho tiempo.

No poder escribir "ya salí" convierte un reencuentro en una búsqueda.

Y hay una segunda capa, la de quien se quedó en México. Padres, hijos o pareja que esperan la confirmación de que se llegó bien. Muchas veces esa persona lleva horas despierta esperando un mensaje que no llega porque el teléfono no tiene señal.

Puedes dejarlo resuelto ahora mismo, desde tu casa, y tardas menos que en leer lo que queda de este artículo.

Elegir mi destino
Llegar de madrugada y no poder avisar convierte un reencuentro en una espera.
Llegar de madrugada y no poder avisar convierte un reencuentro en una espera.

Estar sin datos en un viaje familiar es estar ausente

Durante los días siguientes el problema cambia de forma.

En un viaje turístico, la falta de datos se traduce en incomodidad práctica: mapas, reservas, transporte. En un viaje familiar se traduce en no estar.

Los planes se deciden en un grupo de mensajes que se mueve todo el día. Quien llega a ese grupo seis horas tarde, cuando se conecta al wifi de una casa, llega cuando ya se decidió todo. Las fotos del bautizo, de la comida o del cumpleaños circulan en tiempo real y a esa persona le llegan en bloque, dos días después.

Nada de eso es un problema de gigas. Es un problema de presencia.

Un matiz sobre el idioma que juega en contra

Hay un factor que agrava esto y que resulta contraintuitivo: hablar el mismo idioma reduce la preparación.

Quien viaja a un país donde no entiende nada asume desde el principio que va a necesitar traductor, mapas y ayuda constante, y se prepara en consecuencia. Quien viaja a un país hispanohablante da por hecho que se las va a arreglar preguntando, y en buena medida es cierto.

El problema es que preguntar sirve para llegar a una calle, no para abrir la reservación que está en un correo, ni para ver la dirección exacta que alguien mandó por mensaje, ni para pedir transporte desde una aplicación, ni para enterarse de que el plan cambió de lugar.

Esas cuatro cosas necesitan datos y no se resuelven con conversación.

Por eso conviene tratar un viaje a Colombia con la misma preparación que uno a cualquier otro país, aunque no se sienta igual.

Lo que se puede dejar resuelto desde México

La solución no requiere trámite en el destino y se hace desde casa.

Los perfiles digitales, llamados eSIM, son un archivo que se descarga al teléfono con el wifi propio, días antes de volar. Al aterrizar, el equipo se conecta solo a una red local, sin comprar ni instalar nada en el aeropuerto.

Cuatro consecuencias que importan especialmente en este tipo de viaje:

  1. El teléfono funciona desde el pasillo, así que se puede escribir "ya salí" antes de llegar a la salida.
  2. El chip mexicano no se saca. El número, WhatsApp con todos sus grupos, incluido el de la familia de allá, y los mensajes del banco siguen igual.
  3. El precio es cerrado y prepagado, sin consumo abierto que aparezca semanas después.
  4. No hay que hacer fila ni presentar pasaporte en ninguna tienda al llegar.

Ese segundo punto tiene un peso particular aquí: en un viaje familiar el número propio es justamente por donde te escribe todo el mundo, de los dos lados de la frontera.

Si ya lo tienes claro, se resuelve en diez minutos y el descuento se aplica solo.

Elegir mi destino
En un viaje familiar los planes se deciden en un grupo que se mueve todo el día.
En un viaje familiar los planes se deciden en un grupo que se mueve todo el día.

Por qué instalarlo con anticipación y no la noche antes

Instalar el plan en casa, con días de margen, no elimina la posibilidad de que algo falle. Lo que cambia es dónde se descubre.

En casa, un problema es una molestia de veinte minutos con wifi, tiempo y opción de pedir la devolución. Al aterrizar, el mismo problema arruina el reencuentro.

Esto es posible porque los días del plan corren desde el primer uso en el destino, no desde la compra, y hay 180 días para instalarlo. Se puede comprar hoy, dejarlo probado esta semana, y viajar dentro de dos meses sin perder un solo día.

Preguntas frecuentes

¿Cómo compruebo si mi celular sirve?

Se abre el teclado de marcar y se teclea `*#06#`. Si además del IMEI aparece un número llamado EID, el equipo admite perfiles digitales. Dos advertencias mexicanas: varios modelos de Redmi y Xiaomi vendidos aquí son la versión de Latinoamérica y no lo incluyen aunque la ficha internacional del mismo modelo diga que sí, y estar liberado no es lo mismo que ser compatible.

¿Me sirve para llamar a números colombianos?

Los planes de datos no incluyen un número local ni llamadas telefónicas tradicionales. Se llama por aplicaciones de mensajería, que es como se comunica hoy la mayoría de la gente. Si el viaje incluye trámites que exigen un teléfono del país, conviene tenerlo en cuenta.

¿Y si voy a varias ciudades dentro de Colombia?

Un plan de destino cubre el país, no una ciudad. Moverse entre Bogotá, Medellín y Cartagena no requiere comprar nada adicional.

¿Puedo compartir datos con un familiar de allá?

Depende del plan, así que conviene revisarlo antes de comprar y no darlo por hecho. En un viaje familiar suele ser más práctico que cada quien lleve el suyo, porque el grupo se separa constantemente y depender de un solo teléfono acaba con ese teléfono sin batería.

¿Y si viajo con mis papás y ellos no saben configurar nada?

Se les puede dejar todo instalado y seleccionado desde México, antes de salir, y no tienen que tocar nada durante el viaje. Es además el caso donde más sentido tiene hacerlo con anticipación: son los equipos que más consumen sin que su dueño lo note, porque respaldan fotos y sincronizan correo por su cuenta.

¿Mi familia en Colombia verá un número distinto cuando les escriba?

No. WhatsApp está asociado al número, y el número sigue en el teléfono. Ven exactamente lo mismo de siempre.

¿Conviene comprar el plan para toda la estancia o solo para los primeros días?

Depende de cuánto tiempo se vaya a estar en casas con wifi. Si la mayor parte de la estancia transcurre en casa de familiares con internet, un plan más corto puede bastar, siempre que cubra los desplazamientos y la llegada. Es una cuenta que conviene hacer en casa y no improvisar.

¿Y si el viaje se mueve de fecha?

No afecta. El plan no cuenta por fecha de vuelo sino por primer uso en el destino, así que un cambio de fechas no lo consume.

Lo que conviene recordar

  • Colombia aporta tres de los diez destinos internacionales más reservados por mexicanos.
  • El viaje familiar se prepara peor precisamente porque no se siente como viaje internacional.
  • La salida del aeropuerto es el punto crítico: sin datos, un reencuentro se convierte en una búsqueda.
  • En un viaje familiar, estar sin datos no es incomodidad: es llegar tarde a todo lo que se organiza en el grupo.
  • Se resuelve entero desde casa, sin trámite en el destino y conservando el número propio.

PuraSIM vende planes de datos por destino que se compran e instalan desde México antes de viajar, con precio cerrado, para más de 200 destinos. La atención al cliente es por correo y por WhatsApp, con personas que responden en español. No hay atención telefónica.

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