Letra pequeña

El paquete "ilimitado" que trae un número escondido, y cómo encontrarlo antes de pagar

Hay una forma de quedarse sin internet en un viaje que no aparece en ninguna conversación sobre roaming, porque no encaja en el relato habitual.

No es el que olvidó apagar los datos. No es el que confió en el wifi del hotel. Es el que hizo las cosas bien: contrató a propósito un paquete de viaje, pagó por adelantado, y al tercer día el teléfono le va tan lento que deja de intentarlo.

No hubo cargo sorpresa. No hubo error. Recibió exactamente lo que estaba publicado.

El problema es que lo publicado y lo anunciado no son lo mismo.

Ningún plan de datos es realmente sin límite

Conviene empezar por aquí, porque desmonta la mitad del asunto.

Ninguna compañía del mundo ofrece datos sin ningún tipo de límite. Todas, absolutamente todas, tienen una política de uso justo: una cantidad a partir de la cual reducen la velocidad de la conexión.

La palabra que aparece en el anuncio describe la ausencia de un corte. Es cierto que no te cortan el servicio. Lo que hace la política de uso justo es dejar la conexión a una velocidad tan baja que en la práctica ya no sirve para lo que uno necesita.

Así que la pregunta útil nunca es si el plan es ilimitado. La pregunta útil es cuál es el número y dónde está escrito.

Dónde está publicado el número

En el caso de los paquetes internacionales de AT&T México, el dato está en su propio sitio, en la misma tabla donde aparece el precio.

Su paquete Preferente de 5 días cuesta 299 pesos e incluye 2,500 MB. Al superar esa cantidad, la velocidad se reduce a 256 kbps. El de 10 días cuesta 549 pesos con 5,000 MB, y el de 17 días 849 pesos con 8,500 MB. Los paquetes de la zona Mundial siguen la misma lógica con precios distintos.

Fuente: att.com.mx, sección de planes y roaming internacional. Precios con IVA.

Nada de esto está escondido. Está publicado, en su web, junto al precio.

Lo que ocurre es que la palabra va en grande y el número va en una columna al lado, y la palabra es la que se queda.

Alguien esperando en el mostrador de recepción de un hotel
Pedir la contraseña del wifi en cada lugar suele ser la señal de que el plan contratado se agotó a media semana.

Qué significa 256 kbps en la vida real

Es una cifra abstracta hasta que uno la traduce.

A esa velocidad todavía entran mensajes de texto y llegan notificaciones. Deja de funcionar bien casi todo lo demás:

  • Un mapa con tráfico en tiempo real tarda tanto en cargar que resulta inútil caminando.
  • Escanear el código de un menú en la puerta de un restaurante puede llevar varios minutos.
  • Enviar una foto a la familia se convierte en una espera larga.
  • Una videollamada no es viable.
  • Cargar la confirmación de una reservación desde una aplicación es lento e incierto.

Es decir, sobrevive la comunicación mínima y desaparece todo lo que hace que un teléfono sea útil viajando.

Puedes dejarlo resuelto ahora mismo, desde tu casa, y tardas menos que en leer lo que queda de este artículo.

Elegir mi destino
El paquete no se acaba: baja de velocidad. En la práctica es lo mismo.
El paquete no se acaba: baja de velocidad. En la práctica es lo mismo.

Cuántos datos se gastan realmente en un viaje

Esta es la parte que casi nadie calcula antes, y es la que determina si un límite es generoso o ajustado.

Como referencia aproximada y para orientar, no como promesa:

  • Navegación por mapas con la pantalla encendida es de los usos más constantes del día.
  • Las fotos que se respaldan solas a la nube pueden ser el mayor consumo del viaje sin que uno lo note.
  • Los videos y las historias en redes sociales consumen mucho más que la mensajería.
  • La mensajería de texto pura consume muy poco.

De ahí sale un consejo práctico que sirve con cualquier plan: desactivar el respaldo automático de fotos mientras se viaja y dejarlo para cuando haya wifi. Es el ajuste que más diferencia hace y casi nadie lo toca.

Por qué la palabra sigue funcionando aunque casi nadie se la crea

Vale la pena entender por qué toda la categoría insiste con el mismo adjetivo, porque explica bastante del mercado.

Un número obliga a comparar. Si un plan dice una cantidad concreta y otro dice otra, el comprador tiene que estimar cuánto va a gastar, y eso da trabajo y da miedo equivocarse.

Un adjetivo elimina esa incomodidad. Suena a que no hay que pensar. Y para quien va de viaje y quiere quitarse el tema de encima, no pensar es exactamente lo que está buscando.

El problema es que la tranquilidad dura hasta el tercer día. Y a partir de ahí el viajero suele culpar a su teléfono, a la zona o al hotel, porque en ningún momento le dijeron que existiera un umbral. Ese es el verdadero coste de la palabra: no es que engañe, es que deja al usuario sin la información necesaria para entender lo que le está pasando.

De ahí sale una recomendación sencilla que aplica a cualquier proveedor. Cuando un anuncio use ese adjetivo, conviene buscar la cifra en la misma página. Si la cifra aparece junto al precio, quien lo vende está jugando limpio. Si hay que ir tres pantallas más adentro para encontrarla, eso ya dice algo por sí solo.

La otra letra pequeña: la zona del destino

Hay una segunda variable que puede pesar más que el límite de velocidad, y es a qué zona pertenece el país de destino.

Los operadores mexicanos no aplican una tarifa internacional única. En el catálogo publicado conviven un paquete de 15 GB para Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y Europa, y un paquete de la zona Resto del Mundo de 20 MB por 6,000 pesos.

Fuente: tarifas de itinerancia internacional publicadas por Telcel y registradas en el Libro de Tarifas ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Un mismo viajero puede contratar la misma clase de producto para dos destinos distintos y recibir cosas radicalmente diferentes. Por eso conviene revisar la zona antes de comprar el boleto de avión, no después.

Si ya lo tienes claro, se resuelve en diez minutos y el descuento se aplica solo.

Elegir mi destino
A 256 kbps un mapa con tráfico en tiempo real no llega a cargar.
A 256 kbps un mapa con tráfico en tiempo real no llega a cargar.

Qué revisar antes de contratar cualquier plan de viaje

Una lista corta que sirve para cualquier proveedor, incluido este:

  1. Cuál es la cantidad de datos concreta, en gigas o megas. Si el anuncio no la dice, hay que buscarla.
  2. Qué pasa al superarla: si se reduce la velocidad, si se corta, o si se pasa a cobro por consumo.
  3. En qué zona cae el país de destino.
  4. Cuándo empiezan a contar los días: desde la compra o desde el primer uso.
  5. Si permite compartir datos con otro equipo.
  6. Quién atiende si algo falla, y por qué canal.
  7. Si la devolución, en caso de no funcionar, es en dinero o en saldo para volver a comprar.

Las últimas dos son las que más gente omite y las que más importan el día que algo sale mal.

La alternativa: un número en vez de una palabra

Frente al modelo de la palabra grande con el número escondido está el modelo contrario, que es comprar una cantidad concreta y saberla desde el principio.

Los planes de datos por destino que se compran desde México antes de viajar funcionan así: una cantidad de gigas y una cantidad de días, con precio cerrado pagado por adelantado. Cuando se agota, se agota, y no queda ningún consumo abierto que pueda aparecer en el recibo semanas después.

No es un modelo más generoso. Es un modelo más legible. Uno puede hacer cuentas con un número. No puede hacer cuentas con un adjetivo.

En el caso de PuraSIM hay algunos planes con cuota diaria, y su etiqueta indica la velocidad tras la cuota del día, precisamente para que ese dato esté a la vista y no dos pantallas más adentro.

Además, los días corren desde el primer uso en el destino y no desde la compra, y hay 180 días para instalarlo. Eso permite comprarlo hoy, dejarlo instalado y probado en casa esta semana, y viajar dentro de dos meses sin perder un solo día.

Ese detalle importa más de lo que parece por una razón que no es de precio: instalar el plan en casa, con wifi y con días de margen, convierte cualquier problema en una molestia de veinte minutos. Instalarlo al aterrizar convierte el mismo problema en la primera noche del viaje.

Antes de nada, diez segundos de comprobación

Conviene verificar que el equipo admite perfiles digitales antes de pagar cualquier cosa. Se abre el teclado de marcar y se teclea `*#06#`. Si aparece un número llamado EID además del IMEI, el equipo sirve.

Dos advertencias mexicanas: varios modelos de Redmi y Xiaomi vendidos en el país son la versión de Latinoamérica y no incluyen el componente, aunque la ficha internacional del mismo modelo diga que sí; y estar liberado no es lo mismo que ser compatible.

Lo que conviene recordar

  • Ningún plan de datos es realmente sin límite. Todos tienen una política de uso justo con un umbral publicado.
  • En los paquetes internacionales de AT&T México ese umbral aparece junto al precio: 2,500 MB en el de 5 días, con reducción a 256 kbps.
  • A 256 kbps sobrevive la mensajería y desaparece casi todo lo demás.
  • La zona del destino puede cambiar radicalmente lo que se recibe por el mismo tipo de producto.
  • Conviene buscar el número, no la palabra, y revisarlo antes de comprar el boleto.

PuraSIM vende planes de datos por destino que se compran e instalan desde México antes de viajar, con precio cerrado, para más de 200 destinos. La atención al cliente es por correo y por WhatsApp, con personas que responden en español. No hay atención telefónica.

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