Datos en el extranjero

Por qué el cobro de roaming llega cuando ya volviste, y qué se puede hacer antes de salir

Hay una escena que se repite en miles de casas mexicanas cada mes y que casi nadie cuenta en voz alta.

Alguien vuelve de viaje. Deshace la maleta, sube las fotos, regresa al trabajo, y la vida sigue. Dos o tres semanas después abre el recibo del celular y encuentra un número que no reconoce.

No es un error. No es una falla del sistema. Es exactamente como está diseñado que funcione.

Y lo más incómodo de todo es que está escrito, en un documento público, en la página de la propia compañía.

Recibo del teléfono abierto sobre una mesa de cocina por la mañana
El momento en que aparece el cargo casi nunca es el momento en que se generó. Suele haber tres o cuatro semanas de distancia.

Lo que dice tu compañía en su propia guía

Telcel publica una guía para clientes que viajan al extranjero. Es un documento suyo, gratuito, en su sitio, disponible desde hace años para cualquiera que sepa que existe.

Dentro de ese documento hay un párrafo que explica una situación muy concreta. Dice que si el celular tiene el wifi activo y al mismo tiempo tiene activada la itinerancia de datos, en el momento en que se pierde la conexión wifi el equipo continúa navegando por la red móvil del país donde está, y que eso puede generar cargos en la factura, según sus palabras, sin que usted perciba el cambio.

Vale la pena leer esa última parte otra vez.

Fuente: Guía Viajero Internacional, documento oficial publicado por Telcel en su sitio web.

Eso significa que el escenario más común de todos, que es andar caminando por una ciudad entrando y saliendo del wifi de cafés, hoteles, aeropuertos y centros comerciales, es precisamente el escenario en el que el consumo ocurre sin aviso.

No hay engaño en sentido estricto. Está documentado. El problema es dónde está documentado y con qué palabras.

Por qué apagar los datos no siempre alcanza

La mayoría de la gente que viaja hace lo mismo antes de despegar: entra a la configuración y apaga los datos móviles.

Es un buen reflejo, pero hay dos interruptores distintos con nombres parecidos y en menús distintos.

  • Datos móviles es el que controla si el teléfono usa internet de la red celular.
  • Itinerancia de datos, o roaming de datos, es el que controla si el teléfono puede conectarse a redes de otros operadores fuera de tu país.

Apagar el primero y dejar el segundo activo deja abierta justamente la puerta que describe la guía. Y ese segundo interruptor puede quedar activo por una actualización del sistema, por un cambio de equipo o simplemente porque nunca se tocó.

Hay además un detalle que sorprende a mucha gente: aunque el usuario no abra ninguna aplicación, el teléfono sigue trabajando. Sincroniza el correo, respalda fotos, descarga actualizaciones y actualiza aplicaciones en segundo plano. Todo eso consume, y consume igual esté uno mirando la pantalla o no.

Puedes dejarlo resuelto ahora mismo, desde tu casa, y tardas menos que en leer lo que queda de este artículo.

Elegir mi destino
El cargo llega semanas después del viaje, cuando ya no hay nada que reclamar.
El cargo llega semanas después del viaje, cuando ya no hay nada que reclamar.

La parte que casi nadie revisa: no todos los países cuestan igual

Esta es probablemente la información más útil de todo el texto y la que menos se conoce.

Los operadores mexicanos no aplican una sola tarifa internacional. Aplican zonas. Y la diferencia entre una zona y otra no es del diez o del veinte por ciento: es de otro orden de magnitud.

En el catálogo publicado de Telcel conviven, por ejemplo, un paquete de 15 GB para Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y Europa, y un paquete de la zona llamada Resto del Mundo que ofrece 20 MB por 6,000 pesos. Y para navegación marítima existe un paquete de 1 MB por 400 pesos.

Fuente: tarifas de itinerancia internacional publicadas por Telcel y registradas en el Libro de Tarifas ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Veinte megabytes es menos de lo que ocupa una fotografía tomada con un celular moderno.

El punto no es señalar a una compañía. El punto es que esa tabla existe, decide cuánto vas a pagar según a dónde viajas, y prácticamente nadie la consulta antes de comprar un boleto de avión. Ni la agencia de viajes la menciona, ni aparece en el proceso de compra del vuelo, ni te la lee nadie cuando llamas a preguntar otra cosa.

El caso del paquete "ilimitado"

Existe una segunda fuente de sorpresas, distinta del cargo inesperado: el paquete de viaje que se contrata a propósito y que aun así deja al usuario sin servicio útil a media semana.

AT&T México publica en su sitio los paquetes de roaming internacional con su precio y su cobertura. Junto al precio aparece también el límite real. Su paquete Preferente de 5 días cuesta 299 pesos e incluye 2,500 MB, y al superarse esa cantidad la velocidad se reduce a 256 kbps. Los de 10 y 17 días siguen la misma lógica con 5,000 MB y 8,500 MB.

Fuente: att.com.mx, sección de planes y roaming internacional.

A 256 kbps se puede recibir un mensaje de texto. No se puede cargar un mapa con tráfico en tiempo real, ni escanear el código de un menú, ni pedir un coche con comodidad.

Aquí también conviene ser honesto en la otra dirección: ninguna compañía del mundo regala datos sin ningún límite. Todas tienen una política de uso justo y un umbral a partir del cual reducen la velocidad. La diferencia entre unas y otras no es si existe el límite, sino si aparece junto al precio o tres clics más adentro.

Alguien esperando en la recepción de un hotel
Preguntar la contraseña del wifi en cada lugar es la consecuencia visible de un plan que se agotó o que nunca existió.

El error de fondo no es de precio, es de momento

Cuando uno junta las tres cosas anteriores aparece un patrón, y el patrón explica más que cualquier tarifa.

Piense en cómo se organiza un viaje. El vuelo se compra con meses de anticipación, comparando. El hotel se reserva desde casa, leyendo opiniones. El seguro se contrata antes. Las entradas de museos se compran en línea para no hacer fila. Los dólares se cambian aquí porque en el aeropuerto sale peor. La maleta se pesa en casa para no llevarse una sorpresa en el mostrador.

Todo eso se decide en México, con calma, con información y con alternativas.

Y hay una sola cosa que casi todo el mundo deja pendiente: el internet. La única del viaje que se va a usar cada hora de cada día.

Esa decisión se termina tomando en el peor escenario posible: después de un vuelo largo, con equipaje, cansado, muchas veces de noche, en un idioma que no es el propio y sin ninguna forma de comparar. En ese momento no se elige nada. Se acepta lo que hay.

Y es también el momento en el que uno más necesita el teléfono, porque los primeros veinte minutos son los de pedir el transporte, leer la dirección del hotel y avisar a la familia que se llegó bien.

Si ya lo tienes claro, se resuelve en diez minutos y el descuento se aplica solo.

Elegir mi destino
La noche antes de volar es el único momento en que esta decisión todavía se puede tomar.
La noche antes de volar es el único momento en que esta decisión todavía se puede tomar.

Qué se puede dejar resuelto antes de salir

La alternativa que existe hoy y que muchos viajeros ya usan es comprar los datos por adelantado, desde México, para el país de destino.

Ya no hace falta un chip de plástico. Hay perfiles digitales, llamados eSIM, que son un archivo que se descarga al teléfono. Esto tiene tres consecuencias prácticas:

  1. No hay mostrador, ni fila, ni pasaporte, ni registro de 24 horas al llegar.
  2. No hay que sacar el chip mexicano. Se queda en el teléfono, así que el número, WhatsApp con todos sus grupos y los mensajes del banco siguen funcionando igual. Lo único que cambia es por dónde salen los datos.
  3. El precio es cerrado y se paga por adelantado. Se compra una cantidad de gigas y una cantidad de días. No queda ningún contador abierto que se liquide semanas después.

Ese tercer punto es el que cierra el problema del que trata todo este texto. Un cargo inesperado tres semanas más tarde solo puede existir si hay un consumo abierto sin techo. Si no lo hay, no hay nada que pueda llegar después.

Antes de comprar cualquier cosa, dos comprobaciones de diez segundos

Vale la pena hacer estas dos revisiones desde casa y antes de pagar nada.

La primera es la compatibilidad del equipo. Se abre el teclado de marcar y se teclea `*#06#`. No hay que llamar. Aparece una pantalla con el IMEI y, si el teléfono admite perfiles digitales, también un número llamado EID. Si aparece EID, el equipo sirve.

Aquí hay un detalle específico de México que conviene conocer: varios modelos de Redmi y Xiaomi vendidos en el país corresponden a la versión de Latinoamérica y no incluyen el componente, aunque la ficha internacional de ese mismo modelo diga que sí. Y estar liberado no es lo mismo que ser compatible: un equipo comprado con un operador puede tener el componente y estar bloqueado.

La segunda comprobación es de fechas. Conviene confirmar cuándo empieza a contar el plan. En el caso de PuraSIM los días corren desde el primer uso en el destino, no desde la compra, y hay 180 días para instalarlo. Eso es lo que permite comprarlo hoy, dejarlo instalado y probado en casa esta misma semana, y viajar dentro de dos meses sin perder un solo día.

Y es también lo que resuelve el miedo más razonable de todos, que es que algo falle. El riesgo de que un perfil no instale bien no desaparece nunca. Lo que cambia es dónde se descubre. Instalado en casa, con wifi y con días de margen, un problema es una molestia de veinte minutos. Instalado al aterrizar, el mismo problema arruina la primera noche.

Lo que conviene tener claro

  • El cargo inesperado no suele venir de un mal uso, sino de que existe un consumo abierto sin techo mientras se está fuera del país.
  • La propia guía oficial de Telcel describe un escenario en el que el consumo ocurre sin que el usuario lo perciba.
  • Las tarifas varían enormemente según la zona del destino, y esa tabla está publicada pero casi nadie la consulta antes de viajar.
  • Los paquetes descritos como ilimitados tienen un umbral publicado a partir del cual se reduce la velocidad. Conviene buscar el número, no la palabra.
  • Todo esto se puede cerrar desde casa, con precio fijo, antes de subir al avión.

PuraSIM vende planes de datos por destino que se compran e instalan desde México antes de viajar, con precio cerrado, para más de 200 destinos. La atención al cliente es por correo y por WhatsApp, con personas que responden en español. No hay atención telefónica.

Déjalo resuelto antes de subir al avión

Dinos a dónde vas y cuántos días. Te lo dejamos en el carrito con el descuento ya aplicado.

Más de 200 destinos disponibles.

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  • 180 días para instalarla
  • Tu número y tu WhatsApp no se tocan
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